[Intro]
[Bowed upright bass introduces the three-note motif before acoustic piano and brushes establish a slow jazz waltz]

[Verse 1]
El reloj dio las doce detrás del mostrador;
un camarero viejo apagó el ventilador.
Quedaban dos tazas, tu bolso y mi voz,
un plato de azúcar intacto entre los dos.
Pediste café; yo, el coñac del hotel.
La calle mojada brillaba a tus pies.

[Verse 2]
Dijiste: “Recuerdas lo que te conviene:
el tren que perdiste, no quién lo detiene.
Recuerdas mi falda, la luz del andén,
pero no la llamada que nunca atendiste.”
Bajé la mirada al borde marrón;
la taza temblaba con mi respiración.

[Chorus]
Café a las doce, amargo y veloz,
se enfría en la mesa lo que fuimos los dos.
Café a las doce, sin nada que endulzar,
la verdad no hace ruido cuando empieza a pesar.
Tu sombra en la taza, mi mano en el mantel:
yo amaba el recuerdo porque me trataba bien.

[Verse 3]
Te dije: “Es verdad, cambié la versión,
quité mis silencios, limpié la estación.
Guardé tus palabras, borré mi desdén;
hice de mi ausencia un accidente de tren.”
No alzaste la voz; soplaste el café.
Tu calma no vino a escucharme perder.

[Piano Interlude]
[Acoustic piano reharmonizes the chorus while brushes circle softly and the upright bass returns briefly to the bow]

[Bridge]
No toda disculpa merece perdón,
ni toda memoria merece absolución.
El café tuvo un gusto preciso y real:
tostado, sin azúcar, humano y mortal.

[Final Chorus]
Café a las doce, amargo y veloz,
se enfría en la mesa lo que fuimos los dos.
Café a las doce, no lo voy a negar:
pulí los recuerdos para no fracasar.
La cuenta ha llegado; por primera vez
dejo sobre la mesa la parte que me toca.

[Outro]
El camarero cobra.
La puerta deja entrar
un viento azul y frío.
Nos levantamos sin hablar.
